A ello se sumaría la reducción de jornada por guarda legal en el servicio motorizado, que tampoco se está supliendo, lo que implica una sobrecarga para el resto de carteros urbanos y rurales, así como retrasos en la entrega
El sector Postal de UGT Servicios Públicos denuncia la situación de colapso que está sufriendo el servicio postal en Haro por la no cobertura de una plaza vacante en el reparto urbano a pie ni de las horas no suplidas tras una reducción de jornada.
Concretamente, a la infradotación evidente del personal en Haro, en la actualidad se suma una plaza de reparto urbano a pie sin cubrir, vacante desde finales de diciembre, tras la jubilación de la persona dedicada a ello. Una falta de cobertura tras la que podría residir un intento de amortización encubierta, lo que provocaría la pérdida definitiva de un puesto de trabajo si no se contrata de inmediato.
Y por otro lado, tampoco se está cubriendo con personal adicional la reducción de jornada por guarda legal aprobada desde mediados de enero en el servicio motorizado. Un escenario al que se suma el redimensionamiento de los rurales en 2025, eliminando secciones de rurales y ajustando la carga de trabajo a los efectivos actuales.
El sector postal de UGT critica la pasividad evidente desde la dirección -que continúa sin responder a la petición de cobertura- así como el grave impacto que estas faltas de cobertura están generando en el servicio. En este sentido, los carteros urbanos y rurales, con efectivos ya reducidos, tienen que repartir todas las secciones que están sin cubrir en Haro (7 en total, sin cubrir 4,5). Esto provoca retrasos en el correo, generando restos de correspondencia diarios, un aumento en el riesgo de errores en el buzoneo y en la gestión de notificaciones, así como incumplimientos legales ante la imposibilidad de respetar los plazos legales de entrega marcados por el Servicio Postal Universal.
Todo ello cargado sobre la salud laboral del personal del servicio, obligado a repartir “a la carrera», con ritmos abusivos que implican riesgo físico y mental así como una evidente erosión de la dignidad profesional ante unos errores o deficiencias en el servicio de los que no son responsables.
Por todo ello, UGT Servicios Públicos insta a corregir de forma inmediata esta situación mediante la cobertura inmediata de la sección urbana a pie y de las horas restantes de la jornada motorizada para garantizar la salud de la plantilla y un servicio digno para Haro.